¡Que no te mientan!
Estoy harto de que me roben. Y no hablo de las biromes que solía prestar a alumnos con Falta de Memoria Aguda (ya no me queda ni una. Si acabas de leer esto, comprobás la autoría del artículo y recordás que aun tenés en tu poder alguna de mis lapiceras, sabrás que serán bienvenidas en su vieja casa: mi cartuchera).
Estoy harto de que nos roben. Y no hablo de una idea, el celular o las zapatillas. Estoy harto de que nos roben las palabras, que nos mientan la verdad. La distorsionen. Que, como decía Galeano, “enmascaren la realidad”.
Días atrás leí una afirmación de Chomsky (1) que sentí como una invitación personal y que tal vez a través de esta publicación pueda cumplirse: Nuestro papel como tipos pensantes debería consistir en desenmascarar mentiras y analizar los motivos ocultos de los hechos sociales.
Por eso propongo este espacio de reflexión y debate… por que no quiero que nos sigan robando ni mintiendo en la cara. Por que, como dije, no aguanto que sigamos tragando la mentira mediática. Por que creo que hay esperanzas, y sería genial compartirlas.
Otra frase de Chomsky: “Los periódicos, la televisión y la radio (agreguemos Internet en sus formas más diversas) están al servicio de los empresarios y contribuyen directamente a la dominación y al control del pensamiento de la población. No son un “cuarto poder”, sino parte esencial de un único poder”. (2)
Me encuentro seguido con personas que escuchan o leen esto y no lo creen, les da igual, no les importa o les parece exagerado. Lo paradójico es que, en cuestión de minutos uno puede observar cómo los medios han ido formando y transformando sus pensamientos.
Te lo puedo demostrar más gráficamente:
¿Cuántos individuos a tu alrededor ni siquiera le prestan verdadera atención a esta publicación? ¿Cuántos de los que la vieron se tomaron el tiempo y la concentración de llegar hasta este punto en la lectura? ¿Cuántos ven la educación como posibilidad?
Ahora, por otro lado, ¿A cuántos escuchaste hablar sobre la última fecha del torneo de fútbol o sobre estrenos de cine? ¿Cuántos miran entusiasmados a las minas que aparecen semidesnudas? ¿Cuántos medios y horas por día se dedicarán a los chimentos y a la farándula? ¿Cuántos ven, bajan y suben videítos superfluos en YouTube? ¿Cuántos pibes se agarraron a las trompadas en estos días? (las preguntas podrían seguir, pero en definitiva, la idea es observar cómo los medios actúan como sistema de transmisión de mensajes y símbolos; y la forma en que esos símbolos se convierten en valores, creencias y códigos que se incorporan conciente e inconcientemente a nuestras vidas).
Las personas no se transforman en “hormiguitas” dispuestas a ser conducidas y controladas, por arte de magia. No es un proceso que se da naturalmente, o de un día para otro. Es un proceso ya pensado por otros. Es artificial, se lo fabrica. Hay gente y seres a quiénes les conviene que seamos unos idiotas.
Nos toca resistir.
(Por Miguel Roth / Equipo Fúseres)
(1) Noam Chomsky es uno de los intelectuales críticos más reconocidos a nivel mundial, por su labor lingüista, por su cuestionamiento de los medios de comunicación, por sus denuncias de los crímenes de EEUU contra los pueblos del Tercer Mundo.
(2) Rofinelli, G. Noam Chomsky y el Control del Pensamiento. Ed. Campo de Ideas. Madrid. 2003.




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