Generalmente cuando nos referimos a niños con problemas de conducta, las características principales que observamos son: agresividad, impulsividad, ansiedad, indisciplina, indiferencia, distractibilidad, etc.
Es en la escuela donde empiezan a escucharse las quejas acerca de la conducta del niño, ya que es en la misma donde pasa la mayor parte del día y donde salen a la luz este tipo de conductas; pero lo que pasa en la escuela suele ser una muestra de un problema que se viene acarreando con anterioridad.
Si al ingresar a la escuela, el niño no trae desde su hogar nociones de disciplina, será la escuela la encargada de reestablecer el orden como institución.
Un punto a tener en cuenta es que el niño no tolera las ambigüedades. Si ponemos una condición, hay que cumplirla.
Un punto a tener en cuenta es que el niño no tolera las ambigüedades. Si ponemos una condición, hay que cumplirla. De otro modo, los niños sabrán que ante una futura regla o condición, ellos podrán cambiarla, o no respetarla. Además de esto, los niños deben comprender porque se ponen determinadas condiciones y que nunca deben ser aceptadas por temor o castigo. “Disciplinar significa enseñar, no castigar. Y la obediencia basada en amor es la lección más importante que un niño debe aprender para llegar a tener autodisciplina”. 3
Para que los niños puedan a prender a obedecer es necesario que se le pidan cosas que puedan hacer; para ello hay que tener en cuenta en que etapa del desarrollo se encuentra y si realmente entiende lo que le pedimos.
Si se ponen expectativas muy altas sobre un niño, y el no logra alcanzarlas porque realmente le resulta muy dificultoso, corremos el riesgo que la próxima vez que exijamos obediencia, directamente no se esfuerce por hacer lo que le pedimos, ya que para el no vale la pena intentarlo.
El niño tiene que sentir que sus sentimientos son importantes y que el adulto la valora y acepta como es. Si esto sucede, la obediencia será una consecuencia, ya que surgirá con total naturalidad.
Como vemos, la familia cumple una función muy importante en la crianza de los niños y es una tarea que no puede ser sustituida por ser en ella dónde se aprenden los valores, los principios y las creencias, que le facilitarán la inserción en el ámbito educativo.
Los valores transmitidos en el hogar son los que le darán direccionalidad a sus proyectos y le darán la posibilidad de elegir cómo vivir y trascender.

Por Maria Gabriela Gonzalez Nizzo | para Fuseres.Org
Lic. en Psicopedagogía
Universidad Adventista del Plata
Referencias:
1 Psicología aplicada en el aula. Enciclopedia práctica. Tomo Nº 3, Pág. 498. Editorial Lesa.
2 Psicología aplicada en el aula. Enciclopedia práctica. Tomo Nº 3, Pág. 493. Editorial Lesa.
3 Citados por Kay Kuzma (2008) en: “Los primeros 7 años: Paternidad con valores firmes y un toque tierno; Pág. Nº 336.