Hay recuerdos de la infancia que permanecen. Cosas que no se borran fácilmente. Como la imagen de la costa del Lago; el frío lacerante. La vieja placita por la tarde. El potrero, donde el viento soplaba empedernido y le daba al pelotazo una comba fantástica. El arroyito que nos empecinábamos en llamar "Río". Además de un elemento que lo unifica todo y en el que coincidimos los pibes del barrio, ahora que ya no somos tan pibes y que cada tanto nos pega la nostalgia: La caca.
Desde hace años, -muchos años-, la ciudad de San Carlos de Bariloche (Patagonia - Argentina) sufre la falta de planificación estratégica. Y el saneamiento representa uno de los inconvenientes graves que tiene la ciudad. Pero este problema es más serio de lo que se piensa. Tiremos la cadena y veamos por qué.
El colapso del sistema cloacal -que no es novedad- está generando una "situación muy apremiante", como advierten algunos trabajadores de las áreas gubernamentales afectadas. Se sabe hace tiempo que la planta depuradora no da a basto y se vierten, directamente al Nahuel Huapi, materia fecal y otras sustancias incalificables. Aunque de esto no se habla.
O tal vez si. Se habla a lo loco, sin ánimo de ofensa a mis colegas.
Parafraseando a Galeano: Se habla rascando. Y se rasca bien, pero no donde pica.
Se habla rascando. Y se rasca bien, pero no donde pica.
Un grupo de vecinos describió, con enojo, los desbordes persistentes y cómo las tapas de las cañerías que atraviesan el barrio se levantaban por la presión de los residuos cloacales y pluviales. “Después de que hartamos de llamadas a las autoridades, cuando vieron que toda esa podredumbre nos estaba entrando a las casas y nosotros tratábamos de mil formas posibles de impedirlo, le pusieron fierros a las tapas o directamente las bloquearon con cemento. Pero claro, eso tiene que reventar en algún lugar… Así que, cuando la cosa se pone jodida, abren unas compuertas que tienen sobre el arroyo Ñireco y mandan toda la mierda al lago. Si. Así nomás.”
Vecinos autoconvocados en defensa de las playas, foros a favor del medio ambiente, agrupaciones y asociaciones civiles, así como escuelas, cooperativas y ong´s, formalizaron sus reclamos y enviaron cartas a distintos sectores de la administración pública, pero no obtuvieron respuestas.
Los informes documentan el vertido indiscriminado de líquido cloacal sin tratar, en diversas bocas. Los términos que se repiten advierten de serias limitaciones en la infraestructura y en los servicios. Los datos son concluyentes: "Bariloche evidencia un peligroso desinterés en la Sustentabilidad".
Por la forma en que es administrada, ¿No le pareció alguna vez que Bariloche es más empresa que ciudad?
Para quienes detentan el poder, es más importante el incremento del cobro de tasas por los servicios que la ampliación o mejora de las coberturas sociales.
En otras palabras, pasamos de ser Ciudadanos a ser considerados clientes.
La planificación estratégica sostenible y participativa es fundamental. Pero para que estos temas ganen espacio e importancia en las agendas políticas de los gobiernos es indispensable que como ciudadanos mantengamos presión constante. Para ello es importante abrir debates multidisciplinarios y multi institucionales. Los servicios no se pueden pensar como elementos independientes o aislados unos de otros. Existen nuevas tendencias en urbanización que debemos analizar, en conjunto. Sin planificación urbana y regional sustentable, inevitablemente se irá agravando el impacto ambiental, que pone en peligro la vida misma.
Leonardo Marcasciano, secretario del Foro Permanente para la Infraestructura y Servicios de Bariloche, nos explicó: "La única planta existente está constantemente al límite y desborda con regularidad. Tengamos en cuenta que en la ciudad lo pluvial y lo cloacal van por los mismos conductos y esto también la saca de régimen."
El Lic. Horacio Fernández, (Jefe del área de saneamiento de la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB), presentó un informe técnico minucioso donde sostiene que la ciudad necesita con urgencia el segundo módulo de la planta de tratamiento, la ampliación de los colectores y la construcción de plantas complementarias de menor tamaño y rápida puesta en funcionamiento.
“Lo que sucede -explica Marcasciano- es que, si llegase a concretarse la inversión para la segunda planta, va a llevar cerca de 3 años hasta estar operativa; Si bien Bariloche cuenta con un espejo de agua enorme y dinámico como es el Nahuel Huapi, -que nos salva de una situación más grave-, no podemos continuar el daño. No contamos con 3 años más." “El proyecto que prevé una solución para la crisis de saneamiento está hace más de seis años propuesto, pero lo durmieron en cajones provinciales”, sostuvieron desde el Foro.
En la actualidad hay más de 13 mil solicitudes de conexión, (si multiplicamos por cuatro cada servicio, serían unas 50 mil personas más que sumarían sus descargas). Sin contar el turismo y ni hablar del daño que ocasiona la ceniza volcánica.
Esta no es una gestión más, estamos hablando de algo realmente serio, trascendental y urgente. Tenemos que comenzar Ya con las soluciones. Es indispensable contar con otro módulo de tratamiento; Construir plantas complementarias; Además, como bien lo explica el Lic. Fernández: “será necesaria la ampliación de la cloaca máxima, duplicando la cantidad de transporte de los colectores.”
Lo que se consiguió hasta el momento fue gracias a los vecinos que hacen uso de sus herramientas de presión comunitaria. Si nos dormimos nuevamente -o nos duermen como lo hicieron con diferentes iniciativas-, que no nos sorprenda despertar sobre sustancias fétidas.